Extraído del libro The Story of The Skulls (rise and fall... and rise), de L.Z. Katenvile (2009)
1.El origen
En agosto de 1993 el grunge acaparaba toda la atención mediática de la industria musical. Atrás quedaba el tiempo de gloria de los grandes dinosaurios del
rock, que veían como los jóvenes de todo el planeta sustituían los
pósters de sus habitaciones por imágenes de grupos como
Soundgarden,
Pearl Jam o
Alice in Chains. El pelo cardado y las giras mastodónticas quedaban enterrados bajo la actitud introspectiva y desencantada con la que los adolescentes se sentían mucho más identificados.
The Skulls era un grupo prometedor que en este nuevo contexto parecía no tener sitio. Herederos naturales de bandas como
Aerosmith o
Guns n' Roses, esta nueva banda no lograba convencer a los sellos discográficos de que aún existía un mercado para hacer renacer al
rock de estadio de sus cenizas. La industria internacional no parecía dispuesta a fijarse en un estilo que consideraban caduco y desfasado y las nuevas compañías independientes apostaban antes por clones desangelados de
Nirvana que por rockeros desmedidos como nuestro protagonistas.
 |
| Colas a la entrada de un concierto en Septiembre del 93 |
Sin embargo, The Skulls no tardaron en labrarse una buena reputación en los circuitos de conciertos gracias a una actitud y una frescura que hacía bastantes años que se echaba de menos. Cada concierto de nuestro grupo favorito se convertía en un evento memorable que nadie debía perderse. El público abarrotaba las salas convencido de que estaban presenciando el inicio de algo que posteriormente se escribiría en letras doradas en la historia del Rock n' Roll.
El ojeador y manager de pequeños grupos Tony Chart se convirtió en su gran valedor, y presentó el grupo a las principales compañías, convencido de que tenía entre sus manos al siguiente gran pelotazo mundial. Tony Chart contaba con la confianza de todo el sector gracias a varios descubrimientos que habían resultado muy lucrativos para varios de los grandes sellos discográficos, pero esto no resultaba suficiente. El contexto del mercado y la actitud rockera y alocada de los componentes del grupo asustaban a las grandes compañías a la hora de invertir y de hacer un lanzamiento a nivel internacional de la banda.
Un pequeño sello de L.A. llamado
Doctor V. Records decidió lanzar a
The Skulls con un single de presentación que incluía una canción
original llamada
"Bulimian Rapsody" y una versión de
"Ziggy Stardust" de
David Bowie. El grupo quedó algo desencantado ya que esperaban debutar con un LP, pero Tony Chart les convenció de que, dadas las circunstancias, era la única manera de salir adelante con el
proyecto.
 |
| Portada ofcial del primer single de The Skulls "Bulimian Rapsody" |
"Bulimian Rapsody" fue lanzado entre la controversia provocada por su polémica letra, y por una
portada escandalosa, creada por el
estudio de
diseño lzilustracion que fue prohibida a la semana de aparecer y que ahora es una joya de
coleccionista practicamente imposible de encontrar. La
portada fue sustituida por una más anodina en la que aparecía el primer plano de una guitarra que sostenía una
chica tatuada. Aunque las radios no pudieron radiarla, sí que emitieron a todas horas la versión de
Bowie lo que supuso un relanzamiento de la carrera del
Duque Blanco. El
single se convirtió, obviamente en un éxito inmediato.

Llegaron los premios, los reconocimientos, los primeros ingresos y las críticas favorables a la banda, que recibieron varias ofertas de los más grandes inversores del mundo de la música. Para la banda supuso un gran estímulo, y una buena inyeción de adrenalina que desembocó en una especie de fiesta bacanal sin freno, que llevó al colapso a varios de los miembros del grupo visiblemente superados por los acontecimientos. Tres de ellos se casaron ese mismo mes con tres fans. Tony Chart decidió atar más corto a sus chicos y convencerles de que lo verdaderamente bueno aún no había comenzado. La banda comprendió el mensaje, anularon sus matrimonios en el juzgado más cercano y se metieron en el estudio de grabación. Tan sólo estaban en la linea de salida. LLegaba el momento de demostrar si The Skulls podía ser realmente un grupo de verdad, llegó la hora de grabar su primer disco y tenía que salir en la navidad de 1993.
 |
| Kubala, bajista de la banda, recogiendo un premio en octubre de 1993 |
Extraído del libro The Story of The Skulls (rise and fall... and rise), de L.Z. Katenvile (2009)